Una reflexión a raíz de la sentencia de la Sala IV que permite la minería a cielo abierto en Crucitas, Costa Rica.
Tal parece que ese proyecto de minería abierta permitiría extraer alrededor de 700.000 onzas de oro.
Según el precio de mercado al día de hoy (17-04-2010) una onza de oro es equivalante a aproximadamente US$ 1135 (el precio puede variar de acuerdo a diferentes elementos del mercado y del mismo oro, pero es una buena idea de lo que cuesta una onza de oro)
Eso significa que Crucitas tiene recursos en oro por aproximadamente US$ 794,500.000 (casi 800 millones de dólares) a valores de mercado.
Es ciertamente un montón de plata para un país como Costa Rica. Ante ello, me surgen las dudas:
¿Cuánto de esos casi 800 millones de dólares quedarían efectivamente en el país?
Y más importante aún:
¿Ya sabe el país qué va a hacer con esos recursos?
¿Tiene claro el país los proyectos donde los va a invertir de manera más eficiente?
¿Ya está todo planificado?
Debido al costo ambiental, debería quedar muy claro si los ingresos de la exploraciónminera en un sector del país podrían ser utilizados eficientemente en aras de un desarrollo efectivo del país. Es decir, debería quedar muy claro la relación entre costo-beneficio...
Esta situación me recordó las lecciones de planificación y madurez que dieron los noruegos al mundo hace unos años, cuando el precio del petróleo llegó a niveles récord. En esa coyuntura tanto Venezuela como Noruega (y muchos otros países productores) tuvieron ingresos muy altos debido al buen precio del "oro negro". Pero la diferencia en cuanto a la utilización de esas ganancias fue evidente. Venezuela decidió gastarlos, Noruega decidió invertirlos. El gobierno de este país escandinavo puso los excedentes en un fondo de inversión a futuro para asegurarle a las siguientes dos generaciones del país recursos suficientes para vivir, y vivir muy bien.
Eso es lo que marca la diferencia entre extracción controlada de los recursos naturales o no, a mi juicio. Me late que en Crucitas, además del daño ambiental que se producirá, los recursos que el país pueda obtener serán "gastados" como en Venezuela y no "invertidos" como en Noruega!!!
Diferencia sútil cuando se escribe pero abismal cuando se ejecuta!!!
Como dijo un amigo: "Yo sí envidio los goces de Europa y la grandeza que en ella se encierra"
Steffan G.C.
Tal parece que ese proyecto de minería abierta permitiría extraer alrededor de 700.000 onzas de oro.
Según el precio de mercado al día de hoy (17-04-2010) una onza de oro es equivalante a aproximadamente US$ 1135 (el precio puede variar de acuerdo a diferentes elementos del mercado y del mismo oro, pero es una buena idea de lo que cuesta una onza de oro)
Eso significa que Crucitas tiene recursos en oro por aproximadamente US$ 794,500.000 (casi 800 millones de dólares) a valores de mercado.
Es ciertamente un montón de plata para un país como Costa Rica. Ante ello, me surgen las dudas:
¿Cuánto de esos casi 800 millones de dólares quedarían efectivamente en el país?
Y más importante aún:
¿Ya sabe el país qué va a hacer con esos recursos?
¿Tiene claro el país los proyectos donde los va a invertir de manera más eficiente?
¿Ya está todo planificado?
Debido al costo ambiental, debería quedar muy claro si los ingresos de la exploraciónminera en un sector del país podrían ser utilizados eficientemente en aras de un desarrollo efectivo del país. Es decir, debería quedar muy claro la relación entre costo-beneficio...
Esta situación me recordó las lecciones de planificación y madurez que dieron los noruegos al mundo hace unos años, cuando el precio del petróleo llegó a niveles récord. En esa coyuntura tanto Venezuela como Noruega (y muchos otros países productores) tuvieron ingresos muy altos debido al buen precio del "oro negro". Pero la diferencia en cuanto a la utilización de esas ganancias fue evidente. Venezuela decidió gastarlos, Noruega decidió invertirlos. El gobierno de este país escandinavo puso los excedentes en un fondo de inversión a futuro para asegurarle a las siguientes dos generaciones del país recursos suficientes para vivir, y vivir muy bien.
Eso es lo que marca la diferencia entre extracción controlada de los recursos naturales o no, a mi juicio. Me late que en Crucitas, además del daño ambiental que se producirá, los recursos que el país pueda obtener serán "gastados" como en Venezuela y no "invertidos" como en Noruega!!!
Diferencia sútil cuando se escribe pero abismal cuando se ejecuta!!!
Como dijo un amigo: "Yo sí envidio los goces de Europa y la grandeza que en ella se encierra"
Steffan G.C.
1 comment:
La mineria a cielo abierto deberia estar prohibida en Costa Rica. Esto en respeto y concordancia a los muchos años y millones que se han invertido en una imagen de pais protector de la naturaleza. No me parece que se esten dejando "ir" recursos importantes, todo lo contrario; es descartar este tipo de actividades economicas en aras de un modelo economico definido y que tenga como arista principal la conservacion del medio ambiente. Saludos Stefan!
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