Thursday, March 11, 2010

Mi conclusión de la Ley de Tránsito

Mi conclusión: Mala lectura del problema como siempre !!!

Las y los diputados pensaron en los infractores y su capacidad de pago de las multas, en vez de pensar en las víctimas.

La inseguridad vial es un tema extraordinariamente preocupante que para solucionarlo ocupa sanciones extraordinariamente altas !!!

Hay un principio básico, cuando el costo de la multa es significativamente más alto que el costo de acatar la orden, se vuelve costumbre acatar la orden. De lo contrario la relación costo-beneficio sigue incentivando el no cumplimiento de la orden. Un ejemplo sencillo; si la multa de restricción vehicular ronda los 9,000 colones y el Taxi me cuesta algo similar, es obvio que mejor jugársela con el carro, pues existe una probabilidad de que no pague ninguna de las dos y no tenga que dejar el carro en la casa.

Ahora un ejemplo extranjero. El costo de un tiquete de bus dentro de una ciudad en Hessen, estado de Alemania, es de aproximadamente 1 Euro. Ojo, nadie le vende ni le cobra el tiquete, es su decisión comprarlo, pero si lo pescan sin el respectivo tiquete la multa es de 40 Euros, es decir, 40 veces el valor del tiquete.

Eso quiere decir que si aplicáramos lo mismo acá, no comprar un tiquete de bus que cueste 350 colones generaría una multa de aproximadamente 14,000 colones. Se imaginan los pleitos que eso generaría si se tratara de implementar. El argumento sería algo así como: ¡probecitos los usuarios que no compran el tiquete, muy cara la multa!

Si aplicamos una lógica similar y subimos las multas de tránsito antiguas, veremos que los precios de la Nueva Ley de Tránsito en su primera versión no son tan ridículos. Las antiguas multas generalmente rondaban entre los 5,000 y los 10,000 colones. Adecuar las multas a una escala 40 veces más alta (como la multa del tiquete del bus en Alemania) nos daría multas en un rango entre 200,000 y 400,000 colones. Bueno esas fueron las multas que espantaron a todo mundo y generaron todo este rollo....

Cómo es posible que un tipo manejando sin licencia, un carro sin revisión técnica, sin marchamo y quien sabe qué otras cosas más es sujeto de misericordia por tener que pagar un millón de colones en multas. ¿Acaso no se las merecía? Lo que más me preocupa es que semejante hecho sea visto como normal, y que por ello, la gente no considere necesario castigarlo.

No hay nada peor que cuando lo incorrecto se vuelve lo normal!!

Lo único que estamos haciendo es aplicar multas en proporción de países desarrollados para evitar las conductas que muy naturalmente se repiten en nuestros países bastante poco civilizados en muchos sentidos (e.g. los bloqueos de porteadores entre otros).

Es fácil entonces entender (por lo menos para mí), por qué seguimos estando lejos de las realidades sociales de países desarrollados.

Ahora más que nunca cabe aquello de que el sub-desarrollo es mental. Sin duda alguna a las y los diputados les preocupó más que los infractores no quedaran en quiebra por el pago de las multas que la seguridad vial del país.

Repito; mala lectura del problema...

Steffan G.C.