Thursday, July 16, 2009

No se le queda bien a los latinoamericanos

Sin duda alguna, el doble discurso latinoamericano, y la doble moral con que cambiamos dicho discurso es único. De hecho, este no es un tema nada nuevo, la gente a diaro critica cómo hay personas que simplemente se acomodan donde "mejor calienta el sol" y hoy tienen un discurso, pero mañana otro diferente.
Y en efecto es entendible, si es que nacemos con eso, y luego se sigue utilizando en las demás esferas de la vida. Digo esto a propósito de la crisis de Honduras, y el doble discurso de la región sobre el papel que debe jugar Estados Unidos.
Recordemos que en la pasada V Cumbre de las Américas, uno de los mayores logros (así informado en los medios de toda la región), fue precisamente que el Presidente Obama llegó con un discurso mucho más cálido, colaborador y abierto con la región. No con la intención de imponer el poder de Estados Unidos (al estilo Bush), sino con la idea de construir con base en el diálogo y el respeto a la soberanía de los países y las instituciones regionales del sistema internacional.
Sin duda esto fue un gran logro, sobre todo para todos aquellos más propensos a la izquierda revolucionaria. Fue un suspiro al "imperialismo yanqui", a la "opresión que el capitalismo ha ejercido sobre latinoamérica a lo largo de tantos años". Claro, América Latina (y sus países), ahora son libres y soberanos de Estados Unidos. Hugo Chávez incluso le dio la vuelta al mundo, esta vez por darle un fraternal apretón de manos a Obama y entregarle una copia del libro Las venas abiertas de América Latina, según él, para hacer evidente la explotación de la cuál los lationamericanos han sido víctimas. Fueron muchos los que celebraron esta Cumbre, pero sobre todo los de la izquierda.
En este sentido, celebro el discurso de Oscar Arias, Presidente de Costa Rica en su intervención durante la misma Cumbre. En pocas palabras dejó claro que América Latina es producto de sus propias decisiones, algunas buenas y muchas muy malas. Fue un discurso donde, en vez de trasladar la responsabilidad a Estados Unidos, la ubicó en el centro de nuestras propias sociedades y clase política. Incluso, hay una anécdota en donde el Presidente Arias le dice al Presidente Obama que se prepare para recibir las quejas de la región sobre el accionar de Estados Unidos. Aparentemente esa ha sido la costumbre de "los latinos" en su relación con "los gringos", quejarse de que siempre intervienen. Y lo puedo entender, ese es el sentimiento de la calle, también.
Entonces, volviendo al doble discurso y doble moral, por qué ahora que se desató la crisis de Honduras, ese mismo sector (izquierda en muchos casos), que celebró el distanciamiento de Estados Unidos, ahora demanda que Obama debería ser más enérgico con Micheletti y el gobierno de facto que impera en Honduras? Qué pasó? No queríamos acaso que Estados Unidos nos dejara solucionar nuestros problemas internamente? No era entonces el inicio de una nueva era porque ahora "los gringos" no iban a intervenir en la política interna de los países lationamericanos, ni iban a mandar a sus tropas militares cada vez que ellos creían la democracia y las libertades estaban en riesgo?
Acá es donde sale ese doble discurso y se hace evidente que en efecto tomamos decisiones oportunistas, nos acomodamos donde mejor calienta el sol, y por supuesto, de esa forma es imposible tener buenos resultados. Hoy, muchos sectores demandan una intervención enérgica de Estados Unidos en el conflicto hondureño. Dicen que no es posible que Zelaya haya sido derrocado, y que Micheletti (representando la derecha hondureña), se mantenga en el poder y Estados Unidos no haga nada.
Qué les parece? Sin duda alguna, no hay forma de quedarle bien a un latinoamericano. O peor aún, que asumamos la responsabilidad de nuestra paupérrima actuación política y poca capacidad de planificación. El argumento es simplemente incoherente: si Estados Unidos nos tiene "bajo el zapato", entonces es su responsabilidad que la región sea pobre, y con la mayor desigualdad del mundo (ya lo dijo Arias en su discurso, si en América Latina, son los pobres y no los ricos, los que pagan los impuestos, eso sólo es culpa de nosotros). Que si Estados Unidos nos deja a la libre decidir sobre nuestra democracia y problemas internos, entonces, que el Presidente Obama es débil, no apoya la democracia e indirectamente legitima un golpe de estado de la derecha en Honduras.
Ahora el Presidente Chávez de Venezuela demanda una actitud rígida y fuerte de parte de Estados Unidos hacia Honduras. Y con él un gran sector de la región (en muchos casos alineados a la izquierda). Sin duda esto sólo es entendible dentro de esa lógica de doble discurso. Zelaya, llegó al poder desde la derecha, y ejerciendo su mandato, tuvo una metamorfosis hacia el populismo de izquierda, que le valió grandes amigos políticos, entre ellos Hugo Chávez y Daniel Ortega (Nicaragua). Cuando es derrocado, los primeros en dar el salto fueron precisamente Chávez, amparado en la solidaridad de los países miembros del ALBA, y ni qué decir de Ortega, que después de haber desacreditado el papel de la OEA en su interveción en la XXXIX Asamblea General de dicho Forum, ahora pide mano dura de parte de Estados Unidos y de la OEA hacia el gobierno de facto de Micheletti.
Esa es la realidad. Doble moral politica y doble discurso, que lo único que genera, es la desacreditación de nuestra región a nivel internacional, y peor aún, que vean a nuestros gobernantes como un clan de charlatanes de baja educación que lo único que buscan es poder y riqueza. Situación que legitiman con la aprobación de una buena parte de la población que sigue creyendo en ese populismo falaz. Algo que lastimosamente también es cierto. Mientras continuemos con ese precario comportamiento político, seguiremos sufriendo las mismas pestes políticas y económicas que han cubierto a América Latina en los últimos 60 años. Y como dijo Oscar Arias, todo es culpa de nuestras decisiones. Nuestras malas y no pensadas decisiones.
Otro ejemplo más de por qué, es importante interesarse en política, y salir a votar por los mejores.
Steffan G.C.

Friday, July 10, 2009

Honduras: Negociar o show político

Me pregunto si tanto Zelaya como Micheletti tenían la intención de ir a San José a negociar, o más bien fue parte del show político que han montado desde el inicio de la crisis en Honduras.

Cualquiera que haya llevado clases básicas de negociación sabe que para negociar hay que pasar de las posiciones a los intereses. Que además, se negocia cuando el costo de no negociar es mucho mayor. Y tercero, que se negocia siempre de posiciones de poder más o menos similares (no se negocia con quien no tiene poder claro está, porque no hay nada que negociar).

Pues bien, me pregunto cuál es la lectura que Zelaya y Micheletti hacen de la situación hondureña en estos momentos. Pareciera evidente que el costo de no negociar es bastante alto, aunque los líderes de ambos bandos aún no lo vean o reconozcan. Estoy seguro, el pueblo hondureño dentro de poco pensará totalmente diferente a ellos, indistintamente de a quién apoyen. Es decir, en unas semanas más de bloqueo comercial, reducción del turismo, congelamiento de créditos y cooperación internacional, es claro que el costo de NO negociar es bastante alto en términos sociales y económicos para el pueblo hondureño. ¿Por qué Micheletti no quiere negociar entonces? Quiero ver cómo va a lidiar con esa presión.

Por otro lado, Zelaya tiene la presión de haber sido el primero en romper el orden constitucional comportándose como si estuviera manejando su hacienda en vez de un país democrático. Si Micheletti es inteligente y logra "darle la vuelta a la tortilla" es claro que Zelaya puede quedar como el malo de la película, y por ende tiene bastante que perder. Sólo hay dos factores que aún lo salvan: 1) fue electo democráticamente, y 2) fue sacado del país en piyamas en un asalto nocturno que el ejército hizo en su casa para montarlo en un avión y llevarlo a Costa Rica en un acto totalmente anti-democrático. El primero le da la legitimidad frente a la comunidad internacional. El segundo le da el papel de víctima a nivel interno con sus seguidores.

En fin, ojalá que ambos entiendan que ya un joven murió producto de esta crisis, muchas personas están sufriendo de la baja en turismo, y que al final el pueblo y los más pobres son los que pagarán la factura de esta crisis política. Micheletti abrazado del poder no lo quiere soltar (debe ser difícil sentarse en la silla del Jefe y soltarla rápidamente) y Zelaya sacado de la silla abruptamente y herido en su orgullo, quiere retomarla. Pero en todo caso, ninguno de ellos, ni las múltiples personas que están alrededor de ellos, van a sufrir los efectos económicos de esta crisis política. Será el pueblo, el que vive de vender souvenirs o los niños que reciben becas con fondos de cooperación, etc, los que correrán con los sacrificios de políticos anti-democráticos, embriagados por el populismo o el poder militar. El costo social y económico ya es más alto que el costo de negociar, pero tal parece las partes sólo coinciden en no estar de acuerdo con esto. Una muestra más, que ninguno de los dos bandos está realmente preocupado por el pueblo!!

Habrá que esperar que las intransigencias y descalificaciones que brincan de un lado a otro, bajen de nivel y que la comunidad internacional pueda persuadirlos a sentarse en la misma mesa, verse a la cara y arreglar este asunto. Mientras se comporten como un par de niños peleados y orgullosos que se resisten a tan siquiera verse la cara, está claro que no hay voluntad política de negociar, y por ende, no hay interés real de solucionar la crisis. El interés supremo, si son tan democráticos como dicen, es volver al orden constitucional, que el país retorne a la paz, y garantizar que nadie rompa con el orden legal. Cuando las posiciones sean suplantadas por ese interés, entonces se podrá hablar de negociación, antes no....

Como dijo Margarita Martí profesora de negociación de ESADE; "Para negociar bien hay que aprender a ser suaves con las personas y duros con los problemas". En Honduras en cambio están siendo duros con las personas y muy suaves con los problemas.

Steffan G.C.

Thursday, July 09, 2009

La "calidad politica" presente en Honduras

Sigo sin entender cómo hay políticos, que sin ningún tipo de control, se dejan expresar en sus labores oficiales como si estuvieran en una cantina después de muchas cervezas !!!

Bueno ya de por sí, no entiendo cómo es posible que ese tipo de personas lleguen al poder (culpa del pueblo). Pero en todo caso, y por desgracia, este tipo de funcionarios gubernamentales son los que en definitiva, definen a los países de nuestra región.

A propósito de la crisis en Honduras, tal parece que las declaraciones al estilo venezolano "chavista" se han tornado de uso diario entre políticos. En vez de citar a Aristóteles para defender los valores democráticos o usar a Habermas para expresar un mensaje claro y de alto contenido, la clase política de algunos de nuestros países ha decidido citar al "pachuco", delicuente de calle, o "gang".

Dos ejemplos. Poco antes del golpe en Honduras, el entonces Presidente Manuel Zelaya, en un discurso televisivo le dijo a Roberto Micheletti, entonces Presidente del Congreso que "se la está fumando muy verde" en respuesta a la oposición que mostró éste por la necedad de Zelaya de llevar a cabo la famosa cuarta urna para consultar sobre una posible Asamblea Constituyente, cuyo principal fin era, modificar la Constitución para poder reelegirse. Que tal?? Sin duda alguna una expresión llena de filosofía democrática....

El segundo ejemplo, desde el otro bando para probar que la "calidad" política está presente en todo lado, fueron las declaraciones de Enrique Ortiz Calindro, Canciller de facto, nombrado posterior al golpe de estado contra Zelaya. Al consultársele al señor Ortiz Calindro sobre la crisis de Honduras y la posición de la comunidad internacional de aislar al gobierno de facto, dijo entre otras cosas, que no le daba importancia a la OEA ni "a los otros grupitos que andan por ahí". Sin duda alguna, ejemplo de respeto a la institucionalidad democrática internacional. Asimismo le mandó a decir a José Luis Rodríguez Zapatero, Presidente de España, que "vuelva a sus zapatos", dijo que no iba a hablar de El Salvador "porque no vale la pena hablar de un país tan chiquito, en el que no se puede jugar al fútbol porque la pelota se cae a otro país", y para terminar su deprimente intervención definió a Barack Obama como "ese negrito que no sabe nada de nada".

Y para cerrar, al consultársele sobre la posible mediación de EEUU para solucionar la crisis dijo: “He negociado con maricones, prostitutas, con ñángaras (izquierdistas), negros, blancos. Ese es mi trabajo, yo estudié eso. No tengo prejuicios raciales, me gusta el negrito del batey que está presidiendo los Estados Unidos”

Es muy poco lo que habría que decir de semejante intervención. Claramente este personaje es un claro ejemplo de lo que NO debería ser jamás un funcionario público y menos un alto diplomático o Canciller de la República.

Pero peor aún, este es un claro ejemplo de por qué Honduras (y otros países de la región), están como están. Cuando un gobierno y su gabinete se comportan como si estuvieran en una cantina, es lógico que esos gobernantes se embriaguen de poder, se inviten mutuamente a varias cervezas de más con la plata del pueblo y la democracia termine prostituida.

¿Ya ven por qué sí es importante ir a votar y asegurarse a quién le ponemos el dedo en las urnas?

Steffan G.C.

PS: Link a las notas sobre las declaraciones del canciller de facto hondureño.

Diario Tiempo de Honduras

Diario La Página de El Salvador